Estreñimiento funcional y Osteopatía

estreñimiento-funcional

El estreñimiento es uno de los motivos de consulta más habituales en medicina del Aparato Digestivo con  un 25-50% de las visitas y entre 100.000 a 2 millones y medio de visitas al año. Es una patología que afecta del 2 al 28% de la población  y a un 7 -10% en todo el mundo.

Tiene un gran impacto en el empeoramiento de la calidad de vida del paciente ya sean recién nacidos, adultos o pacientes con enfermedades neurológicas como la Esclerosis Múltiple. El efecto que tiene el estreñimiento en la calidad de vida de los pacientes es similar a los pacientes con asma, diabetes y depresión.

Además, los pacientes con estreñimiento suelen tener el sistema inmune afectado con el consiguiente riesgo de padecer enfermedades autoinmunes. Es más común en mujeres que en hombres y suele aumentar de forma exponencial a partir de los 65 años. Se asocia el estreñimiento con un aumento del riesgo de cáncer colorrectal

¿Qué significa tener estreñimiento funcional?

El estreñimiento funcional se engloba dentro de los trastornos funcionales del intestino, junto con otras enfermedades conocidas como el síndrome de intestino irritable.

Se llama estreñimiento a la dificultad para evacuar las heces. Esta dificultad para evacuar puede ser por una baja frecuencia de deposición (“voy poco al baño”) o por un esfuerzo para defecar (“me cuesta mucho trabajo evacuar”).

Para el tratamiento del estreñimiento, se suele emplear fibra y laxantes para mejorar la sintomatología. Estos últimos deben ser mandados por el médico dado que, su mal uso, puede agravar el estreñimiento.

¿Qué consecuencias puede tener?

Ritchie demostró que, el 31% de las personas que intervinieron en su estudio, refirieron dolor lumbar y/o en ambas fosas iliacas ( zona inguinal ) al estimular el intestino grueso. Eso nos puede llevar a pensar en la posible relación entre una disfunción funcional visceral y los posibles dolores referidos de nuestros pacientes.

Las disfunciones funcionales del intestino grueso suelen dar dolor referido en algunas de estas regiones: región lumbar, sacro-iliaca y trocánteres mayores.

El sufrimiento debido al estreñimiento tiene diversos mecanismos de explicación: fisiológico, biopsicosocial, bioquímico y psíquico. Es una de las posibles fuentes de sensibilización central en nuestros pacientes; por decirlo de alguna forma, es esa persona que “ le duele todo el cuerpo”.

Como nos mostró Ritchie con su estudio, el dolor procede de la distensión sostenida de las paredes del colon. Existen unos receptores en las mismas sensibles al estiramiento, los cuales informarían a centros superiores de que existe una zona del intestino con un exceso de tensión. Esto provocará el dolor abdominal clásico del estreñimiento y puede causar dolor en la columna vertebral.

Hay veces que los pacientes nos dicen que, cuando se encuentran peor de su estreñimiento, se encuentran más cansados y con más molestias en la región lumbar baja.

¿Cómo puede ayudar la Osteopatía?

Las técnicas osteopáticas viscerales mejoran el aporte vascular sobre la víscera luchando contra la congestión funcional visceral y optimizan el control autónomo de la víscera poniendo todas las herramientas para eliminar la disfunción osteopática visceral. La osteopatía nos ayuda a comprender que existen dolores en el sistema muscular que proceden de una disfunción funcional visceral y otros que asientan sobre la columna vertebral procedentes de disfunciones fasciales viscerales. Además, permite realizar un buen diagnóstico para saber qué le pasa al paciente en cuestión.

Lämas observó mejora en la función intestinal, mejora en la calidad del sueño,  mejora en la calidad de vida, mejoría en la intensidad de los dolores de cabeza, el número de deposiciones a la semana y reducción en el dolor abdominal empleando maniobras de manipulación abdominal.

Hundscheid afirma observar mejoría estadísticamente significativa tras los 6 meses de duración del estudio. Se recogió un 68 % de significativa mejoría en los síntomas generales. En los valores referentes a la calidad de vida, se refleja la mejoría con significación estadística.

Mc Clurg  recoge los siguientes datos tras las ocho semanas de estudio, se manifiesta una disminución en el tiempo de tránsito intestinal a la mitad en el grupo que recibió tratamiento abdominal.

Mc Sweeny observó realizó una manipulación osteopática visceral sobre el sigmoides y observó los cambios en el dolor a la presión, antes y después de la intervención, sobre la vértebra L1.  El dolor a la presión sobre la vértebra alcanzó resultados significativos sobre los paravertebrales lumbares y no la obtuvo en el 1 º interóseo de la mano D. Es un estudio que nos va relacionando el dolor articular con procedencia de la región digestiva.

Parece relativamente aceptado que el hecho de que se plantee un tratamiento global con un buen diagnóstico osteopático, pueda tener un efecto beneficioso en estos pacientes con estreñimiento funcional.

Tratamiento

El hecho de que se emplee técnicas manipulativas sobre la columna vertebral, la llamada osteopatía estructural, genera ese estímulo sobre  la función visceral que recoge Bolton en su revisión bibliográfica donde recoge un gran número de artículos científicos en los cuales se refleja una mejora en la actividad del órgano tras la manipulación de la columna.

Realizaremos técnicas osteopáticas cráneo-viscerales sobre el abdomen para optimizar la función.

Realizaremos técnicas sobre el intestino grueso incidiendo en las regiones de mayor tensión hasta eliminar.

Todo ello, junto con un tratamiento multidisciplinar médico, favorecerá la mejora de toda esta sintomatología.

Bibliografía

Artículo realizado por:

Raúl San Segundo Riesco (Fisioterapeuta-DO)

 

  1. Thompson W G et al. Functional bowel disorders and functional pain. Gut 1999;45(Suppl II):II43–47.
  2. Higgins PD, Johanson JF. Epidemiology of constipation in North America: a systematic review. Am J Gastroenterol 2004 Apr; 99(4):750-9.
  3. Moshiree B, Zhou Q, Price D, Verne G. Central sensitization in visceral pain disorders. Gut 2006;55:905–908.
  4. Glia A, Lindberg G. Quality of life in patients with different types of functional constipation. Scand J Gastroenterol 1997;32:1083-9.
  5. Puigdellívol C, Balboa A, Mearin, F. Calidad de vida en los pacientes con
  6. estreñimiento funcional. Gastroenterol Hepatol 2004;27 Supl 3:32-8
  7. Ping Y, Ogushi Y, Okada Y, Haruki Y, Okazaki I, Ogawa T. Lifestyle and colorectal cáncer: A case- control study. Environ Health Prev Med. 1998 Oct;3(3):146-151.
  8. Ritchie J. Pain from distension of the pelvic colon by inflating a balloon in the irritable colon syndrome. Gut 1973; 14:125-132.
  9. Gralnek IM, Hays RD, Kilbourne A, Naliboff B, Mayer EA.The impact of irritable bowel syndrome on health-related quality of life. Gastroenterology 2000;119:654-60.
  10. Drossman D. The functional gastrointestinal disorders and the Rome III process.Gastroenterology 2006;130(5):1377-1390.
  11. Irvine EJ, Whitehead W, Chey W, Matsueda K, Shaw M, Talley N, et al. Design of Treatment Trials for Functional Gastrointestinal Disorders. Gastroenterology. 2006;130:1538-1551.
  12. Aggarwal A, Cutts TF, Abell TL, Cardoso S, Familoni B, Bremer J, et al. Predominant symptoms in irritable bowel syndrome correlate with specific autonomic nervous system abnormalities. Gastroenterology 1994 Apr;106(4):945-50.
  13. Yves Maigne Ph. Mecanismo de acción del tratamiento manipulativo vertebral. Osteopatía científica. 2011;6(2):61-6.
  14. Gervin RD. Myofascial and Visceral Pain Syndromes:Visceral-Somatic Pain Representations . J Musculosk Pain. 2002; 10(1-2): 165-175.
  15. Choi J et al. Pain characteristics after Total laparoscopic Hysterectomy. Int. J. Med. Sci. 2016;13(8):562-8.
  16. Lamas K et al. Effects of abdominal massage in management of constipation. A randomized controlled trial. International Journal of Nursing Studies 2009;46:759–767.
  17. Lämas K, Graneheim U, Jacobsson C. Experiences of abdominal massage for JCN. 2011:1-9.
  18. Hundscheid H, Pepels M, Engels L and Loffeld R. Treatment of irritable bowel syndrome with osteopathy: Results of a randomized controlled pilot study. Journal of Gastroenterology and Hepatology 2007; (22):1394–8.
  19. Ayas S, Leblebici S, Bayramoglu M, Niron EA. The Effect of Abdominal Massage on Bowel Function in Patients with Spinal Cord Injury. J. Phys. Med. Rehabil. 2006 Dec;85(12):951-5.
  20. Navarro X. Fisiología del Sistema Nervioso Autónomo. Rev Neurol 2002; 35(6): 553-562.
  21. Terraes AR, De los Reyes MR, Albino R. El sistema nervioso autónomo. Conexiones simpáticas con el plexo lumbar. Universidad Nacional del Nordeste.
  22. Mertz H. Role of the brain and sensory pathways in gastrointestinal sensoryvdisorders in humans. 2002;51(Suppl I):i 29–i 33
  23. McSweeney TP, Thomson OP, Johnston R. The immediate effects of sigmoid colon manipulation on pressure pain thresholds. J Bodyw Mov Ther 2012;16:416-423.
  24. Bolton PS, Budgell B. Visceral responses to spinal manipulation. J Electromyogr 2012; 22:777–784
  25. McClurg D, Hagen S, Hawkins S, Lowe-Strong A. Abdominal massage for the alleviation of constipation symptoms in people with multiple sclerosis: a randomized controlled feasibility study.Mult Scler. 2011 Feb;17(2):223-3319 .
  26. Wald A, Scarpignato C, Kamm MA, et al. The burden of chronic constipation on quality of life: results of a multinational Surrey . Aliment Pharmacol Ther 2007;26:227–36.
  27. Khalif IL, Quigley EM, Konovitch EA, Maximova ID. Alterations in the colonic flora and intestinal permeability and evidence of immune activation in chronic Dig Liver Dis 2005; 37: 838-849.
  28. Aliverti A, Bovio D, Fullin I, Dellaca R, Lo Mauro A, Pedotti A, et al. The Abdominal Circulatory Pump. PLoS one 2009 May;4(5):1-15.
  29. Garay OM. Cambios en la presión arterial y la frecuencia cardiaca tras la aplicación de la maniobra hemodinámica global en sujetos con hipertensión arterial esencial. Osteopatía Científica 2006;1(3):81-5.
  30. Baltazar GA, Betler MP, Akella K, Khatri R, Asaro R, Chendrasekhar A. Effect of Osteopathic Manipulative Treatment on Incidence of Postoperative Ileus and Hospital Length of Stay in General Surgical Patients. J Am Osteopath Assoc. 2013 March;113(3): 204-9
Todavía sin comentarios, ¡sea el primero!

¿Te ha gustado el articulo? Déjanos un comentario.