Tratamiento Osteopático del Síndrome Subacromial

subacromial-Técnicas de impulso cervical

El dolor de hombro es muy frecuente. Está especialmente relacionado con el trabajo o la actividad deportiva. En el 60% de los casos corresponde a la lesión del manguito de los rotadores en el espacio subacromial: es el llamado síndrome subacromial. Puede recibir múltiples nombres como impingement, síndrome del pinzamiento del hombro o periartritis escapulo-humeral aunque este último es un término de una gran imprecisión al hacer referencia a cualquier dolor de hombro de origen indeterminado.

¿Quieres saber más sobre esta patología? Echa un vistazo a nuestro artículo “¿Dolor en el hombro? Qué es el síndrome Subacromial y cómo identificarlo”

¿Cómo tratamos el "Síndrome Subacromial" en Osteopatía?

Cuando se altera la forma ósea del espacio subacromial está justificado el tratamiento quirúrgico, pero en el resto de casos el tratamiento del osteópata es lo más indicado.

El tratamiento osteopático tiene como objetivo restaurar el movimiento normal no solo donde duele, sino teniendo en cuenta la continuidad anatómica fascial, la postura y la integración del sistema nervioso. No hay dos tratamientos iguales porque no hay dos personas iguales. No obstante, podríamos afirmar que las líneas básicas del trabajo del osteópata incluyen los siguientes elementos…

¿Cómo restauramos el movimiento normal ?

  1. Mejorar la inervación: se usan técnicas para flexibilizar las zonas de atrapamiento nervioso que pueden alterar al hombro, sobre todo en relación al plexo braquial.
    • Se pueden usar técnicas miofasciales, de impulso y de movilización neurodinámica entre otras.
  2. Mejorar la circulación: se usan técnicas de impulso para estimular el control nervioso vascular (raquis dorsal y ganglio estrellado), y además se flexibilizan las zonas de
    atrapamiento de las arterias y venas que nutren al hombro (especialmente la subclavia).
  • Se pueden usar técnicas fasciales, articulatorias, estiramientos o técnicas con impulso.
  • Mejorar la movilidad propia del hombro para lo cual se tratan las disfunciones de las cadenas adaptativas de movimiento, tanto desde muñeca y codo, como hacia la columna vertebral y/o la caja torácica.
  • Mejorar la movilidad específica de las articulaciones del hombro. Las disfunciones que más daño producen en el síndrome subacromial son la báscula interna de la
    omotorácica, la superioridad y anterioridad de la gleno-humeral.

Conclusiones

Por tanto, el abordaje del osteópata incluye la valoración mediante un análisis global de aquello que pueda estar alterando el normal funcionamiento del hombro, a nivel neurológico, visceral, postural o fascial y además también evalúa a nivel local para determinar qué lesión hay en el hombro (ayudado por el control ecográfico de la evolución de las lesiones)

El tratamiento del osteópata del dolor de hombro incluye restaurar la movilidad del raquis cervical y torácico, de la charnela cervicotorácica y de la primera costilla, liberar los desfiladeros de la entrada torácica, restaurar el equilibrio muscular agonista-antagonista y corregir las disfunciones específicas del hombro. El trabajo fisioterapéutico de equilibración de las sinergias musculares activando el infraespinoso y el serrato mayor e inhibiendo el exceso de actividad del trapecio superior o el pectoral permiten un movimiento armónico y evitan el roce y la cronificación y que las crisis de dolor de hombro se repitan una y otra vez.

Una vez más, el trabajo del fisioterapeuta y el osteópata se unen para conseguir un resultado más efectivo, rápido y duradero, bajo una buena valoración inicial, un buen seguimiento y un tratamiento adaptado a las características individuales de cada persona.

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